El 8 de marzo del 2022 llego y por ende la gran marcha feminista, la cual se
realiza tanto en la Ciudad de México como en muchas otras partes de la república
mexicana, en donde miles de mujeres salen a las calles para acabar con la
violencia, exigir respeto a nuestros cuerpos, libertad y justicia hacia nosotras.
Siempre es bueno ir con un grupo de amigas, pues no se sabe que
contratiempos se pueden llegar a suscitar, en esta ocasión nos reunimos con un
grupo 4 mujeres, vestidas de negro, en luto por las víctimas, las cuales se
encontraron en el principal punto de reunión, el monumento a la Revolución a las
14:00 horas, momentos después comenzó la marcha.
Normalmente se busca que hasta el frente vayan solo las familiares de las
víctimas de feminicidios y las madres con hijos o hijas menores de 12 años de
edad, pero en el transcurso del camino todo esto se va mezclando, pues no todas
llevan el mismo paso o algunas otras mujeres se van integrando posteriormente.
Se camina por la avenida de la República, luego Reforma para poder llegar
a avenida Juárez, donde van mares de mujeres y niñas gritando consignas y
realmente se estremece el cuerpo al escuchar a todas juntas. Existe una
atmosfera llena de fuerza, poder y seguridad, pues sabes que si llegara a pasar
algo malo sobre la marcha tendrás el apoyo de todas las que te rodean.
En algunas partes del camino se van realizando paradas, esto debido a que
en las partes de enfrente está ocurriendo algo que te impide seguir caminando, sin
embargo, no siempre es posible darse cuenta del que está sucediendo pues hay
muchas personas que impiden ver.
Al llegar a Bellas Artes, las integrantes del bloque negro, empezaron a tratar
de quemar o romper las vallas que cubren esta cuadra, sin éxito. Es duro para
muchas de nosotras ver este tipo de “seguridad” hacia bloques de concreto y
aunque es repetitivo, en verdad pesa el saber cómo ponen mayor atención a un
monumento que a una mujer.
Al ver esto, se te inunda la cabeza de miles de anécdotas que te han
pasado personalmente, o que tu amiga te ha contado o que has visto en las
noticias o televisión de casos de violencia o feminicidios que simplemente no
tuvieron la atención que requería y quedaron en el olvido, sin justicia.
Las contingentes cruzaron el eje central para incorporarse a 5 de mayo para
por fin llegar a la plaza de la constitución, en donde se escuchan varios
testimonios frente al Palacio Nacional, nuestro grupo tomo la decisión de
descansar unos momentos para posteriormente retirarse.
Después de tener un día en donde logras empoderarte de la vibra de miles
de mujeres para seguir la lucha, te encuentras con comentarios al día siguiente
como “¿Ya fuiste a destruir las calles?” “Ya vi que te fuiste a la marcha, ay no, que
horror”. O incluso el mismo día si hay alguien que no te ve marchando te llega a
decir “Qué bueno que tu no fuiste a marchar, tu si eres normal” y se torna increíble
que existan tantas personas con estos pensamientos, que no logran ver la
verdadera razón de la lucha.
Es triste que tengamos que vivir en una sociedad así, hay ocasiones en las
que te pones a pensar si algún día cambiaran las cosas y te llegas a desanimar,
pero nada sucederá si no lo intentamos y justo por este tipo de comentarios se
debe seguir la lucha, para que en algún momento ninguna mujer tenga que
escucharlos.
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